Si tuviéramos que definir Con da Hedra en 2 palabras, estas serían madera y roca. La primera nos va acompañando durante todo el transcurso del sendero, a través de la enorme cantidad de pinos que nos rodean, y también por supuesto, en el propio mirador. Aunque, sin duda el gran protagonista (omnipresente en todo el monte) es el granito, la piedra que conforma la identidad del lugar. Realmente merece la pena prestar atención a todo el contorno, muy tranquilo y acogedor. Sin embargo, al mismo tiempo, está lleno de vida, tal y como se puede apreciar por la gran cantidad de animales y especies vegetales que allí habitan.
Una vez lleguemos al mirador… ¿qué nos encontraremos?. Sin duda, unas magníficas vistas (se trata del segundo punto más alto de todo el municipio), que os describimos brevemente a continuación:
Además de todo lo mencionado, la visita a Con da Hedra cuenta con otro atractivo, y es su proximidad al alboio de las vacas cachenas. Esta variedad bovina es autóctona de Galicia y Portugal, y destaca por su gran cornamenta y reducido tamaño (su nombre hace alusión a ello), de hecho se trata de la raza de vaca española más pequeña.
Su importancia en el pasado fue capital, ya que además de proporcionar alimento, servían como animales de trabajo. Hoy en día, se encuentran perfectamente integradas en el monte, y dotan de un importante valor añadido a la zona.